Las 3 habilidades metacognitivas usadas para regular el pensamiento y el
aprendizaje son el planeamiento, monitoreo y la evaluación. Planear incluye
decidir cuanto tiempo invertir en una tarea, cuales estrategias utilizar, cuando
empezar, etc. El monitoreo se trata de analizar en tiempo real “como lo estoy
haciendo”. Por último, La evaluación implica
emitir juicios sobre el proceso y los resultados del pensamiento y el
aprendizaje y actuar sobre dichas sentencias. Las diferencias individuales en
la metacognición pueden ser resultado de diferentes ritmos de maduración o
diferencias biológicas entre los estudiantes. La metacognición es una
herramienta sumamente útil ya que puede mejorar aspectos como destrezas
intelectuales, optimiza procesos de aprendizaje e incluso podría llegar a
facilitar la manera en la que se ejecutan las tareas cotidianas. También, en el
área educacional podría favorecer el desarrollo del pensamiento crítico, estimular
la capacidad de autorreflexión y crea en los estudiantes una conciencia
autónoma, autocontrol y autorregulación de diversos procesos de aprendizaje.
Del mismo modo, las estrategias de aprendizaje cumplen un papel importante en el compromiso cognitivo de los estudiantes y que se mantengan concentrados en los aspectos más importantes de la materia. Por otro lado, es fundamental potenciar en estos estudiantes la resolución de problemas, la creatividad, el pensamiento crítico y la argumentación.
Referencias:
"Metacognición". (2019) En: Significados.com.
Disponible en: https://www.significados.com/metacognicion/
Woolfolk, A (2016).
Educational Psychology (13th ed.). Pearson Education.

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